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El diario de un cobradorpor Fernando Aguilar Mi curso Contacto
Profesionalizando al cobrador

Cobrar es un oficio. Se hace con criterio.

Busco elevar la preparación, la presencia y el criterio de quienes cobran, para que construyan una identidad profesional que se vea en su conducta diaria y en sus resultados. Y también acompañar a quien cobra en su negocio o a alguien cercano, para que llegue bien con quien le debe.

¿A quién le cobras?

Agencias

Agencias y despachos

Equipos que viven de recuperar: metas, cartera y gente que necesita crecer.

Empresas

Áreas de cobranza

Ejecutivos, supervisores y gerentes dentro de una empresa.

Negocios

Tu emprendimiento

Vendes a crédito o te deben clientes y no sabes cómo cobrar sin perderlos.

Personal

Alguien cercano

Prestaste dinero y quieres pedirlo sin romper la relación.

Lo que trabajo con cada profesional

Un profesional se nota.

La profesionalización empieza mucho antes de la llamada.

Presencia

Cómo llegas a trabajar: puntualidad, cuidado personal y actitud. Se construye con congruencia, no con presupuesto.

Comunicación

Hablar claro, escuchar, escribir bien y sostener una negociación difícil o presentar resultados a un gerente.

Criterio y análisis

Entender qué pasa con una cuenta, cuestionar lo que no funciona y poder explicar cada decisión.

Proactividad

Revisar pendientes, preparar el trabajo y proponer soluciones sin esperar una instrucción para cada paso.

Autonomía

Se gana cumpliendo, aprendiendo, aceptando retroalimentación y respondiendo por el trabajo propio.

Técnica

Negociación, análisis de cartera, seguimiento y recuperación: el oficio, bien hecho.

Así se escucha del otro lado

Lo que dices y lo que tu cliente necesita saber.

Frases de todos los días en cobranza. Un profesional sabe qué está pidiendo y qué le van a preguntar.

Cobrar con criterio también es una regla.

Lo que le pido a quien debe, se lo pido a quien cobra.

Ver cómo te apoyo
  • Identificarte y explicar quién llama, de parte de quién y por qué monto.
  • Sin amenazas falsas: ni cárcel por una deuda civil, ni embargos que no existen, ni presión a terceros.
  • Acuerdos con fecha, monto, medio de pago y confirmación.
  • Firmeza sin humillar a nadie.

Profesionalizarse es incorporar cada día los hábitos y el criterio que exige la responsabilidad a la que aspiras.

¿Lo llevamos a tu equipo o a tu negocio?